Cómo funciona esta estafa
Este es uno de los engaños más antiguos y efectivos de los adivinos porque explota el miedo. El lector comienza con una sesión que parece legítima, pero luego cambia a decirte que ha detectado algo oscuro adherido a tu energía: una maldición colocada por un enemigo, un hechizo generacional o un espíritu malévolo. Describe tus dificultades recientes como evidencia de esta maldición, lo que hace que la afirmación parezca plausible porque cualquiera que experimente adversidades puede señalar un patrón de mala suerte. El lector se presenta entonces como la única persona capaz de eliminar esta maldición, pero la eliminación requiere velas especiales, rituales, oraciones o materiales espirituales que cuestan dinero adicional. El precio inicial suele ser modesto —quizá dos o trescientos dólares—, pero aumenta a medida que el lector afirma que la maldición es más profunda de lo esperado, requiere más sesiones o ha regresado. Las víctimas han reportado haber pagado decenas de miles de dólares durante meses antes de darse cuenta de que no se realizaba ningún trabajo espiritual real. El mecanismo psicológico es poderoso: una vez que aceptas la premisa de que existe una maldición, el miedo hace casi imposible alejarte, porque hacerlo se siente como dejar la maldición en su lugar.
Señales de advertencia
- El lector pasa de dar información a generar miedo sobre tu seguridad o futuro
- Afirma ver una maldición, hechizo, entidad oscura o mal de ojo que solo él o ella puede eliminar
- La eliminación requiere un pago aparte además de la tarifa de la lectura, que suele aumentar con el tiempo
- Desaconseja que busques una segunda opinión o te dice que otros adivinos no pueden ver lo que él o ella ve
- Genera urgencia —la maldición empeorará si no se aborda de inmediato—
- Te pide que lleves efectivo en lugar de usar métodos de pago rastreables
Cómo se ve una práctica legítima
Un adivino genuino puede percibir energía pesada o estancada a tu alrededor y puede mencionarlo durante una lectura. Sin embargo, lo enmarcará como algo que puedes abordar mediante tu propia práctica espiritual —meditación, rituales de limpieza, corte de lazos— y puede recomendarte recursos o prácticas en lugar de posicionarse como la única solución. Los profesionales legítimos no generan urgencia ni miedo en torno a sus hallazgos energéticos. Si un lector menciona energía negativa, debería empoderarte para abordarla, no crear dependencia de su intervención. Cualquier practicante que te diga que solo él o ella puede arreglar lo que encontró debe evitarse por completo.
Qué hacer
Finaliza la sesión de inmediato si un lector pasa de leer tu energía a venderte servicios de eliminación de maldiciones. No entres al juego de su premisa. No necesitas explicarte —simplemente di que la sesión ha terminado. Si ya has pagado por servicios de eliminación de maldiciones, detén todos los pagos adicionales de inmediato. Documenta tus interacciones y pagos. Reporta al lector a la plataforma donde lo encontraste y a la agencia local de protección al consumidor. Si perdiste una cantidad significativa de dinero, consulta con un abogado especializado en fraude al consumidor. Emocionalmente, entiende que la maldición no era real: tus dificultades tienen causas y soluciones en el mundo real que no requieren intermediarios psíquicos.
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